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JAVIER RUIZ, CUANDO SE UNE TALENTO Y CORAZÓN



Javier Ruiz (Málaga, 1987) es licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga. Lleva trabajando codo con codo con Pablo Carrasco (CEO de Proamagna) desde hace más de 8 años. Pero sus primeros pinitos en televisión fueron en Canal Sur, en formatos como 'Diez Razones', 'CineAndCine y 'Tiene arreglo', programa que dio el salto a la televisión nacional, dándolo Javi con él. Ya ligado a Proamagna coordinó las redacciones de 'Entre Todos' y 'T con T' para La1. Y desde ahí, no ha dejado de volar... Hoy es director de programas y Subdirector General de Proamagna.


Quiso ser cronista parlamentario o arqueólogo, pero apareció Tintín en su vida y nos dio la oportunidad de disfrutarle en televisión. Desde que, siendo becario, pisó por primera vez un plató, no ha dejado de hacerlo. La casa de Bertín ha sido la suya durante mucho tiempo y el mayor regalo de su carrera; y durante la pandemia fue la de Ion Aramendi, que se convirtió en una gran oportunidad en tiempos de crisis. Y es que así es Javi, que hasta en situaciones complicadas, se crece.


Permitidme que os cuente algo de él. Javi cambió mi manera de ver la tele. Desde que le conocí hace ya algo más de 8 años, entendí que este medio era para disfrutarlo. Y es que Javi es un disfrutón. Es de esas personas que trabaja siempre con una sonrisa, que no pierde la energía y que se entrega al máximo en cada detalle. Es talento, tesón, generosidad y es tan buena gente... tanto que no conozco a nadie que hable mal de él. Ni siquiera, regular. Es de esos compañeros de los que te sientes tremendamente orgullosa cuando las cosas le van bien. Y le van bien. Muy bien. Y no sabéis lo feliz que eso me hace porque además de admirarle profesionalmente, Javi es MI AMIGO. Y eso vale más, mucho más. ¡Bendita llamada la que le retuvo cuando pensaba irse a Australia! Para la tele y para todos los que le admiramos y queremos.


"Mi casa es la tuya ha sido el regalo más bonito que me ha regalado esta profesión".

Shake Shake Go - Cabecera Mi casa es la tuya, 2018



La gente conoce muy bien la función de quienes están delante de la cámara, pero pocos saben que para que alguien luzca ante los focos, hay un equipo detrás que trabaja sin descanso. Tú eres el cabeza de ese equipo... ¿En qué consiste realmente tu trabajo? ¿Qué hace un director de programas?

La dirección de programas es algo diferente dependiendo del formato (talk-show, concurso, reality, informativo…) y de si es un programa en directo o grabado. Pero, a grandes rasgos, el director de un programa es como el director de una orquesta: es el responsable de que todos los músicos (en mi caso, todo el equipo de contenido, producción y realización) estén coordinados, entiendan la melodía y tengan el ritmo claramente marcado con el fin de que la obra suene tal y como está escrita en la partitura (en este caso, en el guion y en la escaleta del programa).

El director de un programa es, junto al productor ejecutivo, el que marca la línea editorial del formato. Pero, siguiendo con el símil de la orquesta, en un programa de televisión también es fundamental el trabajo en equipo. Sé que suena a retórica, pero es la realidad. Y no entiendo la tele de otra manera. De nada sirve contar con el mejor presentador/a, el mejor director/a o el mejor realizador si detrás no tienes al mejor equipo (redactores, guionistas, reporteros, productores, editores, cámaras, iluminadores, sonidistas, maquilladores, etc.). Un formato sale adelante gracias al trabajo de decenas de profesionales, cada uno desde sus departamentos, que van sumando su talento, sus ideas y su ingenio para hacer realidad cada programa. Siempre digo que el director no tiene que ser el mejor guionista, ni el mejor reportero, ni el mejor buscador de historias; lo que el director tiene que intentar es ser el que mejor coordine todo el proceso que se produce antes, durante y después de cada grabación. Un buen director, a mi entender, es el que consigue sacar lo mejor de cada persona del equipo.

En concreto, en Mi casa es la tuya, estoy involucrado tanto en la elección de los invitados como en el proceso de creación del guion. Durante la grabación, me encargo de dirigir la escena, marcándole ciertas pautas a Bertín y a los invitados, y decidiendo en cada momento el ritmo del programa, junto a Seli Martínez (el realizador) y el resto del equipo técnico. Y posteriormente, durante la edición, también me involucro en la selección del material grabado que se emite, que previamente ya ha sido muy trabado por María Pacheco y Víctor Fernández (los subdirectores), así como de la revisión final del programa una vez realizado. Pero, insisto, la clave está en rodearte de un gran equipo. Y yo tengo la suerte de contar con el mejor de todos.



Leticia Trigo, Pablo Carrasco, Javier Ruiz y María Pacheco en las Proamagna


10 temporadas de Mi casa es la tuya en todas sus variantes de títulos y cambios de cadena, 147 programas, más de 200 personajes entrevistados, versión italiana con Raffaella Carrà... Y tu gran paso a la dirección de programas. ¿Qué ha significado este formato para ti? ¿Cómo te enfrentaste al reto de estar al frente de un programa de estas características? ¿Qué ha sido lo más difícil?

Mi casa es la tuya ha sido el regalo más bonito que me ha regalado esta profesión. Tener la suerte de formar parte del equipo que creó el formato, verlo crecer e incluso venderlo al extranjero ha sido una aventura apasionante. Es un programa que se disfruta muchísimo, tanto en la elaboración del guion, como en la grabación y en la edición. ¡Pero también muy exigente! A veces nos pasamos horas y horas debatiendo todo el equipo sobre un invitado, pensando en una pregunta concreta o valorando cuál es el mejor plano o qué canción acompaña mejor cada fotografía. Cuidamos todo hasta el más mínimo detalle -me atrevería a decir que, en ocasiones, incluso de una forma exagerada-, pero también estoy convencido de que precisamente esto ha sido una de las claves de nuestro éxito.

Cuando Pablo Carrasco, el CEO de Proamagna y anterior director de En la tuya o en la mía, me ofreció la dirección del programa creo que sentí el mayor subidón de adrenalina que he tenido nunca. Era una mezcla de ilusión, respeto e incluso miedo, por qué no decirlo. Miedo a no estar a la altura del formato, de Pablo -que sigue siendo el productor ejecutivo-, de Bertín y del resto del equipo. Pero tuve la suerte de contar, desde el minuto uno, con el respaldo, el talento, el cariño y la complicidad de todos. Cuando asumí la dirección, llevaba ya tres años como subdirector del programa, así que el cambio fue muy natural.

Lo más difícil, quizá, es intentar reinventarnos cada temporada. Mi casa es la tuya es un formato muy especial. El público lo conoció y se enamoró de él por unas características muy concretas, pero también somos conscientes de que tenemos que evolucionar. Siempre intentamos introducir pequeños cambios, giros, pero sin alterar la esencia del programa. Y eso es un grandísimo reto. Por ejemplo, nos fuimos a grabar a Miami; hicimos unos programas especiales de verano que se llamaron Mi casa es la vuestra, desde Marbella; o incluso, la última temporada, hicimos una pequeña revolución y apostamos por no grabar en casas. Lo hicimos todo en exteriores, en las ciudades y en los rincones de España más queridos por nuestros invitados, intentando evitar así cualquier tipo de contagio durante la pandemia y con la idea de echar una mano al turismo nacional en un momento tan delicado como este.


"Me quedan muchos sueños por cumplir en televisión. Me fascinaría trabajar en un debate electoral".

Mi casa es la tuya con Rafa Nadal - Telecinco, 2020


En 11 años has pasado de redactor a ser el segundo de abordo de Proamagna... ¿cómo has vivido esa proyección? ¿Qué tiene que tener un periodista para conseguir lo que tú has conseguido? ¿Qué sueño te queda por cumplir?

Todos estos cambios los he vivido con mucha sorpresa y mucha inocencia, la verdad. Te prometo que jamás pensé que terminaría con una responsabilidad como la que tengo ahora mismo en Proamagna. Y todo se lo debo a la confianza que Pablo Carrasco ha tenido siempre en mí y en mi trabajo.

Sinceramente, no te sabría decir qué tiene que tener un periodista para tener un trabajo como el mío. Yo soy una persona muy pasional y todo lo vivo con mucha intensidad. Y eso hace que mi vida personal y profesional no tengan una línea divisoria muy definida. No te voy a decir que la tele sea mi vida, pero sí que no entendería mi vida sin la tele. Por eso creo que lo más importante es que te tiene que apasionar lo que haces y disfrutarlo al cien por cien. No me imaginaría teniéndome que levantar cada mañana (ten en cuenta que odio madrugar) para ir a trabajar a un lugar que no me hiciera feliz.

¿Y qué sueño me queda por cumplir? ¡Pues muchísimos! En la tele, cada programa es, prácticamente, un pequeño sueño hecho realidad. Cada proyecto es una nueva oportunidad para aprender, conocer compañeros, investigar, mejorar, equivocarte y, por qué no, triunfar. Y aún hay géneros en los que no he tenido la oportunidad de trabajar, como el reality o un talent; compañeros y presentadores con los que me gustaría compartir redacción; y muchas personas a las que me encantaría conocer y entrevistar… Uno de mis sueños, por ejemplo, era hacer un programa de viajes y lo he podido cumplir hace muy poquito gracias a Dos parejas y un destino (La 1 de TVE). Y otra de las cosas en la que me fascinaría trabajar sería un debate electoral.


"De pequeño no quería ser periodista; soñaba con ser arqueólogo."

Dos parejas y un destino - RTVE, 2021


¿Soñabas de pequeño con dirigir programas de televisión? ¿Quién ha sido o es tu gran referente?

Sinceramente, de pequeño no quería ser periodista; soñaba con ser arqueólogo (esa espinita me la quité viajando a Egipto en 2018). Pero ya en el instituto, y por “culpa” de Tintín, sí que tenía claro que quería ser periodista. Mi idea, en principio, era ser cronista parlamentario. Me fascina la política y siempre me imaginé escribiendo para El País. Sin embargo, durante la universidad, tuve la oportunidad de realizar unas prácticas en Canal Sur TV. Y cuando pisé por primera vez un plató y sentí aquella adrenalina del directo… me enganché y supe que mi lugar, desde entonces, iba a estar allí.

Mis referentes en el periodismo siempre han sido Iñaki Gabilondo y Maruja Torres. Y si pienso en televisión, Mercedes Milá. Puedes imaginarte que me muero de ganas de trabajar con ella.


¿Qué programa mítico te hubiera gustado dirigir?

Me hubiese encantado trabajar en ¡Qué apostamos! y en Sorpresa ¡Sorpresa! Pero no solo dirigiéndolos; con estar en alguna de aquellas redacciones ya hubiese sido feliz.


"Me muero de ganas de trabajar con Mercedes Milá, es uno de mis referentes."

¿Que Apostamos? - TVE, 1998



¿Cómo vives el éxito y el fracaso de los proyectos en los que trabajas? ¿Te afecta la audiencia?

Como he dicho antes, lo vivo todo con mucha intensidad; para bien… ¡y para mal! Así que soy de los que, literalmente, no duerme la noche antes de que salgan los datos de audiencia. ¡Me pongo muy, muy nervioso! Creo que mucha gente no es consciente de la presión que supone que cada día millones de personas examinen tu trabajo en directo y le pongan una nota. Esta presión, en ocasiones, te motiva, pero también te puede hacer sufrir. Cuando te levantas a las 08:00h y descubres que la audiencia te ha acompañado, es una sensación brutal. A mí, por ejemplo, los días que somos líderes me flipa llegar por la mañana a la redacción y ver las caras de felicidad del equipo. Normalmente, empezamos todos a aplaudir y nos abrazarnos. ¡Y, además, siempre hay alguien que lleva donuts, palmeras de chocolate o churros para celebrarlo! Pero también es muy duro cuando un programa no funciona y tú eres consciente de que todo el equipo, desde el primero hasta el último, se ha dejado la piel para hacerlo lo mejor posible. Desgraciadamente, en la tele no todo depende de que tu trabajo esté bien hecho.


Si no hicieras tele, ¿qué crees que estarías haciendo?

Como lo de las expediciones arqueológicas por Egipto puede parecer un poco friki, te diría que escribiendo sobre política en algún periódico.



¿Cómo has vivido profesionalmente y personalmente este año de pandemia?

Profesionalmente ha sido un año muy fructífero, la verdad. En Proamagna apostamos desde primera hora por el teletrabajo y hemos sido capaces de mantener a un gran equipo de profesionales y seguir haciendo tele superando muchísimos retos y contratiempos. A los pocos días de declararse el Estado de Alarma, y en pleno confinamiento, ya estábamos poniendo en marcha Todos en Casa para TVE, un programa hecho íntegramente con móviles y con todo el equipo teletrabajando desde diferentes puntos de España. También hemos producido la última temporada de Mi casa es la tuya; pusimos en marcha El Show de Bertín de Canal Sur y Dos parejas y un destino para TVE; y otros proyectos en los que estamos trabajando y que esperamos poder contar muy pronto. Así que puedo asegurar que aquello de que las crisis se convierten en grandes oportunidades no es sólo una frase hecha.

Y, en lo personal, ha sido todo un poco más complejo, la verdad. Mi madre es sanitaria, se infectó del dichoso Covid-19 y lo hemos pasado bastante mal en casa. Pero, bueno, lo importante es que ya está prácticamente recuperada.


"Me encantaría entrevistar a doña Letizia Ortiz para preguntarle cómo convencería a un republicano de que su hija Leonor debe ser la próxima reina de España".

El Show de Bertín - Canal Sur, 2020


Esta profesión es de idas y venidas, de momentos donde el teléfono no deja de sonar y de otros en los que todo se complica. ¿Cuál ha sido el momento más difícil que has vivido en este sentido? ¿Y la llamada/proyecto más especial?

Recuerdo que, tras terminar unos programas como redactor y reportero en Canal Sur en 2012, decidí irme a Madrid para echar currículums y probar suerte. Estuve una semana recorriéndome todas las productoras. ¡Y no me llamaron de ninguna! Llevaba ya unos meses en el paro y comencé a agobiarme un poco, la verdad. Hasta tal punto que llegué a plantearme marcharme a Australia y aprovechar para mejorar el inglés. Afortunadamente, semanas antes de comprar el vuelo… sonó el teléfono. Ese creo que ha sido el momento más difícil.

Y el proyecto más especial… pues creo que la llamada que recibimos de TVE hace tan solo unos meses para poner en marcha Dos parejas y un destino. Es un formato que me tiene completamente enamorado. Lo he disfrutado como un niño y he aprendido muchísimo. Además, la llamada se produjo a los pocos días de que Pablo Carrasco me ofreciera la subdirección general de Proamagna, así que imagínate lo especial que fueron esos días para mí.


¿A qué personaje vivo te gustaría entrevistar? ¿Y muerto? ¿Qué les preguntarías?

Me encantaría entrevistar a doña Letizia Ortiz. Y le preguntaría cómo convencería a un republicano de que su hija Leonor debe ser la próxima reina de España.

Y si pienso en algún personaje ya fallecido… como malagueño te diría que a Pablo Ruiz Picasso. Le preguntaría si alguna vez pudo imaginarse que su ciudad natal se convertiría en “la ciudad de los museos” gracias a él.


"Las redes son muy útiles. Yo las utilizo -y mucho- porque me encanta tener el feed back de los espectadores en directo, pero luego hay que saber interpretar esos comentarios y relativizarlos".


¿Cuánto daño y cuánto bien están haciendo las RRSS para quienes hacemos televisión?

El daño o el bien que nosotros dejemos que nos hagan. ¿Importa la audiencia social? Importa. ¿Tanto? Yo creo que no. Los que trabajamos en televisión solemos tener mucho en cuenta la opinión de Twitter: cuántos comentarios hay, qué dicen, si somos o no Trendic Topic. Pero Twitter, no lo olvidemos, representa sólo a una parte de la audiencia: un público muy concreto que tiene interés por escribir, que tiene una motivación (sea cual sea) por dar su opinión sobre lo que está viendo, pero que no se puede extrapolar a toda la audiencia. De hecho, no es raro ver programas que son TT durante toda su emisión y luego no significa que ese programa sea líder de audiencias. Yo, personalmente, he vivido como programas que he dirigido han tenido aluvión de comentarios positivos en Twitter, y eso no ha significado que luego haya tenido un gran dato de audiencia. Y viceversa; programas que, durante el directo, veía que los comentaba muy poca gente, o que la mayoría de los comentarios eran negativos hacia el invitado o hacia el presentador y luego han tenido un gran respaldo de la audiencia. Hay que tener en cuenta que Twitter tiene unos 4 millones y medio de usuarios en España, lo que no representa ni al 10% de la población. Además, Twitter también tiene un sesgo generacional, cultural e incluso ideológico. Así que no podemos perder la perspectiva. Las redes son muy útiles. Yo las utilizo -y mucho- porque me encanta tener el feed back de los espectadores en directo, pero luego hay que saber interpretar esos comentarios y relativizarlos.


¿Crees que a la tele convencional, tal y como la conocemos hasta ahora, le queda mucho recorrido o está en las últimas?

Llevamos años escuchando hablar de la muerte de la prensa escrita y ahora es cuando es más necesaria que nunca. Lo mismo pasa con la televisión, que hay quien lleva años vaticinando nuestro final. La televisión, como todo en la vida, evoluciona. Y claro que tenemos que adaptarnos a los nuevos tiempos, pero eso no significa el fin. ¡En absoluto! La pandemia, por ejemplo, nos ha obligado a cambiar y a reinventarnos. Ahora las videollamadas también las hemos normalizado en televisión. Ya nadie ve raro que llamemos por Skype a un artista, a un político, a un científico o a un deportista para entrevistarle en directo. ¡Pero hasta en los informativos!

No nos olvidemos de que la televisión sigue reuniendo a millones de personas cada día y tiene una capacidad única para crear grandes eventos. Además, si no me fallan los datos, creo que los españoles hemos consumido una media de 245 minutos de TV al día durante 2020. ¡Más de 240 minutos diarios! Así que creo tenemos mucho trabajo aún por delante antes del apagón final (si es que llega algún día).


"Mi pareja, mis padres y mis amigos te dirían que vivo por y para la tele. Es complicado, la verdad. No es un trabajo del que puedas desconectar en ningún momento al cien por cien".


¿Qué opinas de esa otra manera de hacer comunicación (Twicht, streamers...) ¿Es el futuro o es algo puntual que terminará muriendo? ¿Hay que tenerle miedo?

Miedo no hay que tenerle a nada. ¡Y menos a algo exclusivamente laboral! Creo que todas estas herramientas son complementarias a la televisión. Lo interesante es fijarnos y analizar el lenguaje audiovisual que utilizan estos generadores de contenido, porque es verdad que está conquistando a las nuevas generaciones. ¿Qué podemos aprender de ellos? ¿Qué podemos trasladar a la televisión? Por ejemplo, en la facultad de Periodismo me enseñaron que una pieza de informativo nunca podía tener música. ¿Quién se imagina ahora un informativo sin música? El lenguaje audiovisual se irá adaptando, reinventando, y tenemos muchas cosas interesantes que aprender de estas herramientas, pero no creo que sean en absoluto un peligro para la supervivencia de la televisión.


Esta profesión es muy sacrificada en cuanto a horarios, viajes, etc... ¿cómo consigues conciliar vida personal y trabajo?

Esta pregunta quizá la debería responder mi pareja, mis padres o mis amigos. Y seguramente dirían que vivo por y para la tele... Es complicado, la verdad. No es un trabajo del que puedas desconectar en ningún momento al cien por cien. Sobre todo, porque la tele es algo que forma parte de la sociedad. Lo normal es que todo tu entorno consuma televisión y es un mundo que despierta mucha curiosidad, por lo que te pasas el día respondiendo sobre los entresijos detrás de las cámaras. Y lo entiendo. Además, el mundo de la televisión es muy endogámico. Los que trabajamos en la tele, solemos tener a muchos amigos que también trabajan en la tele y, cuando quedas con ellos fuera del trabajo, al final terminas hablando una y otra vez de lo mismo: la tele. Por eso insistía mucho al principio en que es importante que te apasione lo que haces. Ya sabes: “trabaja en lo que te gusta y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.


Gracias, Javi.

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